Por Achim Rödner, 30 de mayo 2018

Muchos se preguntan si los Estados Unidos están involucrados en las protestas estudiantiles del último mes en Nicaragua tratando de desestabilizar ese país. Los medios occidentales no escriben nada sobre el tema al mismo tiempo que escenarios similares se han presentado en Venezuela, Brasil, Cuba, Honduras, Bolivia y otros países en los que la izquierda ha hecho avances. En estos momentos tres estudiantes de Nicaragua realizan una gira por Europa y Suecia en busca de apoyo para su campaña. Al menos una de las estudiantes representa a una organización financiada y creada por los Estados Unidos.



Las protestas estudiantiles en Nicaragua se describen en los medios occidentales como protestas legítimas de los jóvenes nicaragüenses que espontáneamente se han unido para combatir a la supuesta dictadura. Seguramente hay muchos jóvenes que se han sumado a la lucha con esas ideas. Seguramente muchas personas aquí en Suecia se han sumado y apoyan esa lucha. Pero hay mucho que indica que no se trata solo de protestas espontáneas. Hay muchos indicios de la organizaciones dirigidas por los Estados Unidos esperaron el momento adecuado para crear el caos, exacerbar las contradicciones para desestabilizar al gobierno democráticamente electo de Nicaragua.

- Tenemos más de 2,000 líderes jóvenes en Nicaragua que inciden en la sociedad civil, dice la organización estadounidense Instituto Nacional Democrático (NDI, por sus siglas en inglés) en su página web.

Una de las tres estudiantes de gira en Suecia en estos momentos es Jessica Cisneros, activa en temas de integración y participación juvenil en los procesos políticos. Ella es miembro del Movimiento Cívico de Juventudes (MCJ). Esa organización es financiada, creada y parte del Instituto Nacional Democrático. El NDI es una organización que trabaja para cambiar la sociedad en otros países. La presidenta del NDI es Madeleine Albright, ex Secretaria de Estado de los Estados Unidos. El Secretario General del MCJ, Davis José Nicaragua López, que aparece como fundador de la organización, también es coordinador del NDI en Nicaragua y activo en una serie de organizaciones similares en Nicaragua y El Salvador.

Extracto de la web del NDI: "El Movimiento Cívico de Juventudes (MCJ) ha sido parte de un proyecto del NDI que comenzó en 2015 con el fin de expandir el liderazgo de los jóvenes y su compromiso político aportando capacitación práctica en técnicas de organización de las comunidades. Varios de los miembros del grupo son graduados del programa de Certificación en Liderazgo y Conducción Política (CLPM, por sus siglas en inglés) que el NDI ha apoyado en conjunto con las universidades nicaragüenses y organizaciones de la Sociedad Civil".

Yerling Aguilera es de la Universidad Politécnica (UPOLI) de Managua y se ha especializado en investigaciones sobre la revolución y el movimiento feminista. También ha sido empleada y consultora del IEEPP en Nicaragua, que trabaja con el fortalecimiento de la capacidad de los actores políticos, estatales y sociales para un público mejor informado a través de servicios creativos e innovativos. IEEPP ha recibido apoyo de la Fundación Nacional para la Democracia (NED, por sus siglas en inglés) por 224,162 dólares entre 2014 y 2017.

Madelaine Caracas participa en el diálogo nacional que actualmente tiene lugar en el país. Además es activa en el movimiento feminista y ambientalista.

Los Estados Unidos aumentan su apoyo para cambiar la política de Nicaragua

Del año 2015 en adelante los Estados Unidos ampliaron su apoyo a Nicaragua, sobre todo por medio del apoyo a cursos de liderazgo y dinero para los jóvenes en las universidades, escuelas, ONGs y partidos políticos. Se han priorizado las organizaciones que trabajan con movimientos feministas y mujeres, derechos humanos y el medio ambiente. Esto escribe el NDI en su página web:

"Para asegurar que la próxima generación de líderes estará equipada para gobernar de manera democrática y transparente, desde el 2010 el NDI se ha asociado con universidades nicaragüenses y organizaciones cívicas para conducir un programa de liderazgo juvenil que ha ayudado a preparar más de 2,000 líderes juveniles actuales y futuros en todo el país. El NDI también ha contribuido a los esfuerzos de Nicaragua de aumentar la participación política de las mujeres e iniciativas para disminuir la discriminación contra las personas LGTB, así como compartido las mejores prácticas para el monitoreo de procesos electorales." La injerencia extranjera en la democracia y las elecciones, ¿es buena para Nicaragua pero inaceptable para los Estados Unidos y Suecia?

También es interesante comparar lo que sucede en Nicaragua con lo que pasa en otros países. El NDI también trabaja en Venezuela, también allí con labores subversivas. La actividad de los EEUU y del NDI en América Latina se debe comparar con el debate sobre la injerencia de potencias extranjeras en los sistemas electorales de Estados Unidos, Suecia o Europa. Por ejemplo, ¿aceptarían esos países que Rusia forme y apoye organizaciones que capacitan líderes políticos en Suecia o Estados Unidos? Así describe el NDI sus actividades en Venezuela en su página web:

"El NDI comenzó a trabajar en Venezuela a mediados de los 1990s en respuesta a pedidos de intercambio de experiencias internacionales sobre enfoques comparativos de gobernanza democrática. Luego de cerrar sus oficinas en Venezuela en 2011, el NDI ha continuado, partiendo de solicitudes, ofreciendo recursos materiales a los procesos democráticos, incluyendo enfoques internacionales sobre transparencia electoral, monitoreo de procesos políticos y organización cívica y política. Además el Instituto promueve el diálogo entre los venezolanos y sus pares cívicos y políticos a nivel internacional sobre temas de interés mutuo."

Presupuesto millonario en Venezuela - Expulsados de Bolivia

Organizaciones de EEUU trabajan con el desarrollo de la democracia y la injerencia extranjera en Nicaragua. Según su página web, el Instituto Democrático Nacional, NDI, tiene 2,000 líderes jóvenes en Nicaragua. La NED, Fundación Nacional para la Democracia, es otra organización que según sus propias versiones desde la década de los 1990s se ha dedicado a hacer la labor que antes la CIA hacía en secreto. Impulsa la desestabilización de otros países. La NED trabaja con una serie de otras organizaciones, medios, páginas web y ONGs en Nicaragua. Oficialmente, su apoyo a Nicaragua anduvo por los 4,2 millones de dólares entre 2014 y 2017. La USAID trabaja oficialmente con ayuda médica y contra catástrofes. Pero como el NDI y la NED apoya a una serie de organizaciones que trabajan con temas de mujeres, niños, medio ambiente y derechos humanos. En su página web escriben que quieren: "Promover la democracia capacitando a líderes jóvenes y emergentes y dándoles ayuda técnica para que fortalezcan la participación civil y mejoren la conducción local". No dicen la democracia de quiénes quieren fortalecer, si es la visión de la democracia de los EEUU y la CIA o la del pueblo de Nicaragua.

Anteriormente, la USAID trabajaba en Bolivia pero fue expulsada del país en 2013 cuando se constató que llevaba adelante actividades desestabilizadoras contra el país. En la misma redada resultó expulsada del país una organización danesa. Eso no quiere decir que esa organización necesariamente se dedicara a actividades ilegales, pero sí que trabajaba con una organización que recibía dinero de los Estados Unidos. La USAID también trabaja en Venezuela, y también ahí dice trabajar en el fortalecimiento de la "sociedad civil". Su presupuesto en Venezuela en 2015 era de 4.256 millones de dólares. Sus socios en Venezuela eran entre otros Freedom House y el NDI.

¿Quién creará cambios en Nicaragua? ¿Y será violentamente o por medio de elecciones?

La USAID, el NDI y la NED tienen una extensa actividad en Nicaragua, con miles de activistas capacitados para "cambiar la sociedad", cientos de ONGs, universidades y partidos políticos que reciben dinero y material para esas organizaciones. Los Estados Unidos participan en ese proceso y son sus intereses desestabilizar al democráticamente electo gobierno sandinista. Creer que los Estados Unidos no están involucrados en los disturbios en Nicaragua es una ingenuidad.

La situación en Nicaragua es grave y es necesario un diálogo por la paz. Los responsables de la violencia, los incendios criminales, los disturbios, la destrucción y los saqueos deben responder por ellos, tanto del lado de los manifestantes, como de los elementos crminales, los grupos políticos de jóvenes y los políticos responsables. Si como los dirigentes estudiantiles dicen, Daniel Ortega ha ordenado a la policía disparar a matar, adelante, que se juzgue al presidente. Y si han habido injerencia extranjera en los asuntos internos de Nicaragua, que los responsables de ello respondan, tanto de parte de los activistas en Nicaragua como de los políticos en EEUU.

Muchas cosas pueden cambiar para mejor en Nicaragua. Pero debe ser obra de los propios nicaragüenses y no de que el dinero y la agenda de Estados Unidos determinen los cambios.