Que es cualquier cosa menos suave.
Que unió a toda la familia Sandinista.
Que unió al pueblo con toda la familia Sandinista.
Que "Nicaragua" se escribe con "FSLN" o no se escribe.
Que las élites son insaciables.
Que los curas no han cambiado.
Que los traidores son infinitamente traidores.
Que se puede derrotar al odio con amor.
Que se puede hacer que el odio se derrote a sí mismo.
Que sin palabras no se derrota al fascismo.
Que con solo palabras tampoco se le derrota.
Que en una sociedad donde impera el crimen impera también la muerte.
Que el Estado es la garantía para proteger a los más débiles.
Que se puede dejar de ser revolucionario.
Que se puede haber sido revolucionario y volver a serlo cuando más hace falta.
Que sigue valiendo aquella vieja frase de los imprescindibles que luchan toda la vida.
Que haber sido intelectual revolucionario no significa mucho.
Que ser un intelectual revolucionario hoy es de vida o muerte.
Que no hay que dejarse llevar por las impresiones, sino guiarse por las convicciones.
Que los sapos son animales maravillosos.
Que un teléfono inteligente puede ser un arma revolucionaria... y lo contrario.
Que la realidad es una maestra más efectiva que mil conferencias eruditas.
Que no hay nada mejor que un policía Sandinista.
Que no hay nada mejor que una mujer Sandinista.
Que no hay nada mejor que un jóven Sandinista.
Que no hay nada mejor que un viejo Sandinista.
Que no hay nada mejor que un niño Sandinista.
Que los Sandinistas no se cortan las venas.
Que cuando no les bajan orientaciones igual saben qué hacer.
Que como sus líderes, saben entender los tiempos.
Que los insultos de los golpistas son razones de orgullo.
Que no estamos solos, sino muy bien acompañados.
Que la ignorancia del mundo es razón para profundizar en nuestras raíces.
Que el amanecer realmente dejó de ser una tentación.
Que ahora todo está muy claro y podemos mirar lejos.
Que aún tenemos todo por hacer.